Hoy este alojamiento rebosante de carácter rural se ha convertido en un reducto de paz en plena naturaleza, donde es muy fácil relajarse y olvidarse del mundo del ruido. Aquí la tranquilidad es el gran protagonista. Podrá disfrutar de un largo paseo por los alrededores o una tranquila tarde de lectura junto a la chimenea.
Dispone de cinco habitaciones, sencillas y luminosas, vestidas con blancas sábanas de algodón, tonos suaves y naturales en las paredes, calefacción y baños en suite.
No hay que perderse el desayuno que es como aquellos de antaño. Éstos, basados en recetas tradicionales de la región.
Incluye una sala de de lectura, muy tranquila..., sala de degustación de vinos, horno de barro y parrilla para disfrute de los huéspedes.
La estufa habitualmente encendida preside el living y el amplio comedor. Galerias acristaladas con vistas al jardín y la piscina, iluminan éstos ambientes de sensación rústica.